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Cita: Coronación - José Donoso

“¿Pero no ves que toda vida, toda creación en el campo que sea, todo acto de amor, no es más que una rebeldía frente a la extinción, no importa que sea falsa o verdadera, que dé resultados o no?” “¿No te das cue nta que todo no es más que un desorden, una injusticia, un juego de locura del cosmos? Si hay un Dios que vele por el destino de los hombres no puede sino ser un Dios loco. ¿Qué locura más completa que haber dotado a los hombres de conciencia para darse cuenta del desorden y del terror, pero no haberlos dotado de algo para vencerlos? No, Carlos, no te ciegues, el único orden es la locura, porque los locos son los que se han dado cuenta del caos total, de la imposibilidad de explicar, de razonar, de aclarar, y como no pueden hacer nada ven que la única manera de llegar a la verdad es unirse a la locura total. A nosotros, los cuerdos, lo único que nos queda es el terror…” “¿Pero no te das cuenta de que la vida no es más que estructura? Todos, hasta los más vulgares, sabem...

Marea

La marea lentamente se va retirando, llevándose consigo los recuerdos de una tormenta nocturna. Silenciosos niños descalzos recorren la arena de a saltos, atraviesan dispersos el laberinto de restos que adornan la arena. La playa se levanta inmensa y brillante bajo el sol de un nuevo día. Ecos de la tempestad aún resuenan mar adentro, llevados hacia el olvido por el movimiento pasivo del mar, dejando atrás horas de bullicio eléctrico, viento y luces violetas. Sobre la arena, extendida como una hoja en blanco a lo largo de los límites del agua, permanecen las huellas de las olas, impresiones desordenadas de remolinos que ahora se habrán diluido más allá de los límites de la vista, transformados en agua calma. Los niños resbalan, corren y saltan, deambulando entre los restos que el mar dejó olvidados en la playa. No buscan nada en particular, solo se van sorprendiendo con los misterios escondidos entre los escombros de la tormenta. Maderas carcomidas por el tiempo, redes de pesca extravi...

Espejos

¡Buenas! Después de varios días sin subir nada vuelvo con esta publicación. Hacía un tiempo que no podía plasmar en un texto una idea con claridad hasta que salió esto. ¡Espero que lo disfruten y gracias por leer!  - Siempre le llamaron la atención los espejos, los veía como una ventana a otra dimensión, hacia un mundo paralelo justo a un costado de este. Un universo sincrónico, prácticamente idéntico al suyo, pero estaba seguro de que si lograba observar con suficiente detenimiento podría un día hallar alguna  diferencia por más sutil que fuera, un cambio que perm itiera confirmar su teorí a. Ese otro mundo inalcanza ble y estático estaba siempre atrapado en la silueta del espejo. A lo largo de su vida los había visto en diferentes formas, unos rectangulares con ángulos perfectos, otros con curvas delicadas, rodeados de marcos labrados; pero siempre atrapado en los márgenes el mundo estaba ahí quieto, esperando a que su reflejo se moviera para hacerlo al unísono. Desde muy ...

Batallas

El texto de hoy nace como una reflexión sobre el tiempo que estamos viviendo, y la dificultad que representa para mucha gente el gestionar sus vidas y sus conflictos con la mayor normalidad posible. El aislamiento a interrumpido procesos, vidas y cambios. ¡Gracias por leer! - Es difícil librar una batalla estando constantemente recluido en la trinchera. Se necesita acción y las paredes no hacen más que limitar el movimiento. Es cierto que se puede aprovechar el tiempo muerto para dedicarse a planificar. Pero ¿hasta qué punto somos capaces de soportar la inacción? Los planes empiezan a acumularse y el cuerpo necesita ponerse en marcha. Porque de no ser así, los deseos podrían llegar a transformarse en simples utopías. Es necesario levantarse y salir a trabajarlos todos los días, moldearlos con las horas hasta que se hagan realidad. Todos tenemos nuestras propias batallas, algunas internas y antiguas, o personales, laborales, luchas para cambiar nuestra realidad, o de cualqui...

Libro/Viaje

Encontré este texto perdido en un cuaderno viejo, le hice unos retoques y decidí subirlo aprovechando que hoy se celebra el Día Internacional del Libro. ¡Gracias por leer! - Siempre que tomo un libro entre las manos estoy esperando un viaje. Olvidarme por un rato de mi propia historia, para vivir la de alguien más. Soltar mis diálogos, mis personajes y sus andanzas; dejar todo esto a un lado para recorrer los paisajes escondidos entre las hojas. Me gustan las palabras y sus sonidos. Verlas danzando unidas, mezcladas o asiladas. Solas flotando en un renglón, entre punto y sangría. O amontonadas en un párrafo compacto, como un escalón para ir subiendo a cada página. Disfruto sentir la textura de las hojas, su brillo, el contraste de la tinta que dibujan las letras, y también el aroma que aflora cuando se separan inicio y final, ambas tapas abiertas para que el espacio se llene con la mirada atenta del lector. Prefiero los libros viejos, esos amarillent...

Insomnio

¡Buenas! La cuarentena está llena de noches de insomnio, pues este texto nació en una de ellas. Estaba tirado en la cama entre la maraña de pensamientos y la luz que entraba por la ventana, y sentí que debía guardar ese momento en un texto. Espero lo disfruten ¡Gracias por leer! - La noche despierta lugares muy extraños. Paisajes inexplorados. En el Universo de mi ventana ya la luna se escapó hacia un costado. Una estrella la sigue de atrás, rezagada y solitaria, alcanzada casi por la luz naciente del amanecer. La amenaza del nuevo día no es nada para el desvelo de mi mente alerta. Fríos susurros me llegan desde la calle, deslizándose en el silencio hasta alcanzar mis pies desnudos en la penumbra de la habitación. Aquí arrojado en la soledad de la madrugada no soy nada, nadie lo es; solo somos piezas sueltas, inertes, que conforman la gran maquinaria de las horas durmientes. Me hundo entre la inmensidad del silencio y la noche agazapada intentando vencerme. Y aun así mi m...

Desayuno

¡Buenas! Estos días estuve probando a crear otro tipo de textos, y así surgió este relato corto. La trama seguramente no es muy novedosa, pero valoro el experimento en sí de animarme a buscar otras sensaciones a través de un texto. ¡Espero que lo disfruten y gracias por leer! - Matías despertó sobresaltado al escuchar el grito de su madre, que hizo vibrar la habitación como una ráfaga de viento que sorprende a una ventana abierta: ¡A desayunar!  Se dio media vuelta, todavía enredado entre las sábanas tibias y el aire fresco que llegaba desde el exterior de su cama. Al otro lado de la ventana, la calle aún estaba en silencio, hasta que un sonido vibrante bajó desde el cielo y así quedó inaugurada otra mañana lluviosa de junio. La vereda ya comenzaba a poblarse de charcos, cuando estuvo por fin sentado en la cama terminando de acomodarse las zapatillas. Mientras se preparaba para empezar el día las imágenes del desayuno empezaron a colmar su cabeza. Eran ta...